lunes, 19 de octubre de 2015



ANEXOS


Productos que se venden y fabrican en Fugly



Donde comienza la producción


Logo de la empresa

HACIA EL HOMBRE DEL SIGLO XXI
De los distintos aspectos de la vida del hombre, el educativo es el que más exige, en las sociedades en proceso de cambio, un verdadero esfuerzo de imaginación y de anticipación. La educación tiende siempre a reproducir esquemas y actitudes recibidas en el pasado, por tanto no es difícil darse cuenta de que los profesores de hoy fueron formados por maestros cuyas ideas básicas descansaban en las de los maestros y escuelas del siglo XIX. Esta lenta sucesión de influencias generacionales, que asimismo asegura una pausada transformación, correspondía a unas sociedades esencialmente estables. En cambio, las de nuestra época viven sometidas a unas leyes de transformación vertiginosas. Estos hombres y mujeres formados a la sombra de conquistas técnicas e ideológicas del siglo pasado tienen que vivir su propia época, muy distinta de la de sus maestros, pero, sobre todo, deberán formar a los hombres y las mujeres que tendrán treinta años a principios del siglo XXI, para vivir en el seno de unas realidades sociales, tecnológicas, políticas y económicas que nos es difícil prever, pero que sabemos serán esencialmente distintas a las de hoy. A este desafío, uno de los más serios que han conocido los tiempos, están llamados los maestros y maestras actuales. El aspecto meramente cuantitativo de la tarea exigirá, como hemos visto ya, grandes esfuerzos para imaginar nuevos modelos educativos, para elaborar estrategias de formación no ensayadas hasta ahora. No se tratará únicamente de multiplicar las instituciones y medios educativos, de asegurar la presencia de miles de profesionales que contribuyan a la utilización óptima de estas redes e instituciones educativas, sino de modificar cualitativamente esta formación para hacer que la persona sea capaz de autoformación, es decir, de elección crítica entre los centenares de combinaciones posibles que le ofrecerán las potencialidades educativas que aparecerán a su servicio y le permitirán conseguir la plena realización de su ser.
Quizá sea posible insinuar algunas de las líneas esenciales de esta educación del siglo XXI. Pero no pueden ser más que orientaciones muy generales, tal y como parecen perfilarse entre la multitud de conflictos y de esperanzas que agitan actualmente el universo educativo. Deberá haber, sin duda, un período de escuela básica para todos que proporcionará conocimientos fundamentales, es decir, instrumentales. Sin distinción de sexos ni de clases, este período, que empezará pronto, pero que en el plano puramente escolar quizá durará menos de lo que actualmente imaginamos, es una condición de la democratización de la sociedad.
La ligazón permanente, concreta, con la vida sólo podrá asegurarse mediante el contacto real del adolescente con el mundo del trabajo. En la actualidad, la escuela queda excesivamente separada de esta fundamental realidad del hombre, la cual ha asegurado durante siglos la esencial formación educativa. El "aprendizaje", es decir, la relación directa con la vida, el contacto con el mundo de los adultos, fue antes de la escolarización, o sea, hasta fines del siglo XVIII, el verdadero medio educativo donde se transmitían valores, destrezas y conocimientos. La escolarización separó a los niños del mundo adulto, pero les apartó brutalmente, encerrándoles aparte, sin permitir a veces el mínimo contacto, salvo con el grupo familiar. La extensión actual "por arriba" de los "años escolares" acentúa esta separación y, posiblemente, es la causa del grave malestar existente entre los adolescentes de nuestra época. A los dieciocho años, el joven tiene ya en muchos países los derechos de ciudadano, y es consciente de los valores políticos y sociales; sobre todo, es solicitado constantemente en el terreno del consumo y debe hacer frente a grandes exigencias económicas, iguales o superiores a las del adulto. Sin embargo, su status social se halla en contradicción con todas estas realidades. No hay duda de que esta situación, por sí misma, engendra conflictos. En todo caso, es cierto que las crisis de "oposición generacional", a menudo meramente negativa, encuentra en los ambientes estudiantiles un clima muy distinto del que se establece en los medios de jóvenes trabajadores, donde quizá no aparecen determinados aspectos "teatrales" e infecundos del conflicto.
Sea como fuere, lo cierto es que los distintos aspectos de la vida social deben ser vividos por los adolescentes en su dimensión real, la del trabajo productivo. Sólo así se integrarán auténticamente. Por otro lado, la radical separación entre las tareas intelectuales y manuales quizá pueda atenuarse también por este medio, es decir, situando al joven más rápidamente en contacto con el mundo de la producción. Asimismo, será posible asegurar una mejor orientación hacia las tareas profesionales futuras, que no sólo serán imaginadas o descritas (cuando lo son), sino directamente vividas, alternándolas con los últimos años de la escolaridad media.
La educación del carácter, es decir, la conquista del propio juicio y la elección del propio sistema de valores capaz de afirmarse en el seno del grupo, desarrollando el espíritu crítico y asegurando el sentido de responsabilidad en el interior de la comunidad democrática, será también seguramente un aspecto básico de la educación del mañana. La búsqueda de nuevas soluciones a los múltiples conflictos que acucian la vida de los hombres, la afirmación de unos ideales morales de justicia y de libertad que el joven siente como realidades absolutas, liberadas de todo compromiso, deberán contrastarse constantemente con los hechos sociales, políticos y económicos para contribuir a su transformación: la presencia de los jóvenes en la vida política, sindical y social -que ha empezado ya con la proclamación de los derechos ciudadanos a los 18 años-, aún se desarrollará más ampliamente.
La adquisición de métodos de trabajo personal, el conocimiento del propio ritmo de trabajo, de los propios gustos y tendencias para conjugarlos con los de los otros miembros del grupo social en la realización de obras comunes, será seguramente una de las exigencias de la nueva educación.
Deberá fomentarse la educación artística, la adquisición de los distintos lenguajes que utiliza la expresión estética, no sólo para facilitar el contacto con las obras de arte, sino, sobre todo, la propia expresión. Habrá que desarrollar la conquista del tiempo libre, una de las fundamentales de la sociedad actual. El hombre de 1870 trabajaba unas 4.000 horas por año; hoy, en muchos países, la media anual es de 2.000 horas. Al mismo tiempo, la esperanza de vida humana, que por aquel entonces era de cuarenta años, en la actualidad es de setenta. Pero, la expansión y desarrollo técnico tienen un precio muy caro. Ejemplo de ello es la destrucción de las bellezas naturales que acompaña a menudo a la creación de medios ambientes artificiales. La gran urbe es uno de éstos, y en ella la fealdad y el desorden amontonado muchas veces sólo invitan a huir o a encerrarse. ¿Para qué vivir más tiempo en una vida degradada? ¿Para qué tener más tiempo libre si se pierde en los desplazamientos, en el ir y venir entre "la muchedumbre solidaria", en las fatigas de las aglomeraciones, donde millones de hombres viven y vivirán sin conocerse ni estimarse? El problema de la calidad de la vida sólo podrá resolverse con unas generaciones que conozcan el valor del progreso material para todos -que está muy lejos de haber agotado sus posibilidades para satisfacer las necesidades de grandes masas que todavía viven en la Edad Media-, pero que sepan armonizarlo con las exigencias de un cuadro de vida más bello y que también sea para todos.
Más allá de este planteamiento -pero ya presente hoy como una gran amenaza- está la posible destrucción del medio natural. Los dos enfoques aparecen unidos y. en la actualidad, la sensibilización juvenil en este tema exige una toma de posición de los adultos, reclama una "educación ecológica".
La educación física también ha sido a menudo olvidada en este siglo XX. preocupado esencialmente por el desarrollo técnico e individual. El hombre de hoy compensa este olvido gracias al espectáculo de competiciones deportivas en las que las masas de individuos se identifican con las hazañas de una pequeñísima minoría de atletas. La conquista del propio cuerpo, el desarrolló corporal armonioso, el equilibrio y la formación de la persona es incompatible con un sistema que acepta tales compensaciones. Al contrario, todo ello exige el cultivo de las propias posibilidades que hoy, en las escuelas, a menudo son sacrificadas a las exigencias de una escolaridad deformada y mostrenca.
Finalmente, durante el período de escolarización, que querrá mantenerse abierto al mundo exterior, modificando la arquitectura escolar, transformando locales y. probablemente, utilizando también como "lugares de clase" aquellos donde los hombres trabajan, piensan y gozan, se procurará ayudar al joven a que se labre su propio perfil educativo, su personal planteamiento formativo. Habrá sin duda, lo hemos dicho ya, materias comunes obligatorias para todos, pero muy pronto un sistema de opciones diversas, libremente escogidas, junto con diversas actividades para- y extraescolares. Contribuirán al cultivo de la propia formación, que utilizará plenamente las redes de información cultural que actualmente rodean ya plenamente al joven y al adolescente. La escuela, en vez de ignorar estos medios, sabrá acogerlos, integrarlos y criticarlos, y desarrollará el espíritu de reflexión personal para que el hombre o la mujer, a lo largo de su existencia, sepan escoger entre las diversas posibilidades que se les ofrecen y que por el momento les son también casi impuestas.
El proceso educativo del hombre entró hace 1 50 años en una etapa de desarrollo caracterizada por una escolarización cada vez más intensa. Al extenderse de repente, este desarrollo plantea los grandes problemas que hemos intentado examinar. Una nueva orientación del proceso educativo, más armónico y más plenamente inscrito en la vida social, y capaz de perdurar toda la vida. Será, sin duda, la consecuencia de la explosión educativa, fenómeno básico de la segunda mitad del siglo XX.
Hacia Una Revolución Educativa
Autor: Sena
Fecha de publicación: 1982-11
Editorial: SENA
Palabras clave: educaciónSENA
Temas: Educación

Descripción:

Revolución educativa en Colombia. Edición original: Bogotá, Noviembre de 1982, Edición en la biblioteca virtual: Bogotá 28 de Mayo de 2007
Consultado: 28 de septiembre de 2015

HABILIDADES DEL PROFESIONAL DEL SIGLO XXI
L
Los nuevos profesionales deben reunir una serie de características, habilidades y experiencia para lograr un espacio u oportunidad en esta sociedad de la información, el conocimiento y del talento humano.
El profesional del siglo 21, sin importar su radio de acción, debe poseer un conjunto de características y potencialidades tales como:
Comunicación
Liderazgos
Visión sistémica
Trabajo en equipo
Conocimiento en las Nuevas Prácticas Tecnológicas y de Gestión
Empatía- Sinergia.
Aprendizaje.
Motivación
Negociador- Diplomacia Efectiva
Aprendizaje Continuo y Situacional.
Ética – valores

La nueva sociedad de la información, conocimiento y del talento humano, lo que más resalta es el valor del conocimiento, tanto tácito como explícito, las organizaciones inteligentes desarrollan estrategias efectivas para captar a los mejores con el objetivo de fortalecerse y hacerse más competitivas para posicionarse de forma efectiva en este mundo de la globalización.
La nueva realidad competitiva exige a las organizaciones y empresas del mundo, nuevas maneras de pensar acerca de cómo actuar en los negocios y como debe ser las competencias de los profesionales porque los desafíos son cada día más dialécticos y menos indescifrables.
Como plantea Peter Drucker: “el saber es hoy el único recurso significativo. Los tradicionales factores de producción (suelos, recursos naturales, mano de obra y el capital) se han convertido en secundarios porque en esta nueva era todo recae sobre el conocimiento, esto es conocido por este especialista como la revolución del conocimiento o el saber.
Los retos de los nuevos profesionales en el siglo 21 abarcaran múltiples facetas de esta realidad dinámica y cambiante. Esta realidad ha producido una gran preocupación en todos los niveles y en particular en las universidades, donde hace más de una década se han iniciado profundos cambios en los diseños curriculares, evaluación de los docentes y de las estrategias de enseñanzas esto con el objetivo de producir profesionales con las competencias necesarias y las demandas por las organizaciones y/o empresas de la nueva economía.

LAS 8 HABILIDADES DEL TRABAJADOR MODERNO

Sin ánimos de pretender abarcar el conocimiento filosófico y trascendental de Jesús de Nazaret, cuyas palabras y verdades se mantienen inmutables en el tiempo, es posible extrapolar las bienaventuranzas del Sermón del Monte al campo laboral y describir en ocho afirmaciones las competencias que, en líneas generales, habrán de poseer los profesionales actuales.
Las 8 bienaventuranzas laborales no sólo señalan la competencia que ha de poseer el talento humano en el presente y en ese futuro inmediato que aguarda, sino que se atreven a establecer los beneficios que redundarán en las personas que las muestren. Estas son:

1. Dichosos los que hablan más de un idioma, porque ellos se conectarán con el mundo

Hoy en día el profesional debe tener una mentalidad multicultural de amplio espectro y esto responde a que sencillamente se está en presencia de un mundo sin fronteras, exige poderse desdoblar en cualquier escenario y destacarse como un ente capaz de generar empatía con sus interlocutores.
En este mundo globalizado y es por ello que cada día existen más profesionales aprendiendo idiomas como el japonés, inglés, francés, ruso y alemán, a la par de que sus representantes estudian el español, el portugués y el italiano, para nombrar algunos.
Un profesional completo es aquel que desarrolla en su totalidad las competencias que posee y entiende que mientras más se comunique y mejor lo haga mayor posibilidad tendrá de éxito.

2. Dichosos los que conocen de programas y sistemas, porque nunca les faltará una herramienta.

Cuando se comenzó a hablar del homo ciberneticus en la década de los noventa en el siglo XX pudo haberse mal interpretado el concepto asociado a tal expresión, pues no se trataba de una generación eminentemente tecnológica que destronaría la visión analógica que impera en la sociedad transformando en obsoleto todo lo antes conocido.
Pero parece no haberse comprendido en su totalidad la necesidad de profundizar en el conocimiento tecnológico, algunas empresas se orientan a desarrollar sólo habilidades en el manejo de hojas de cálculo, procesadores de palabras y formatos de presentaciones electrónicas para buena parte de su personal, pero desestiman la posibilidad de incrementar la participación del mismo en jornadas técnicas que los preparen para la programación y el desarrollo de sistemas, obviando el principio de gerenciar el uso de la tecnología que propone la Cybergerencia, la cual supone que el uso de los sistemas no es exclusivo de un grupo de individuos sino de todo el entorno.
El profesional contemporáneo debe estar a la altura del conocimiento tecnológico sin que se entienda por ello que ha de poseer un nivel de experto, pero así como se exige conocer de principios contables y financieros para manejar un negocio, a la par del mercadeo y la publicidad, conocer de sistemas, tanto los pasados como los presentes y estar atentos a los futuros, le ofrecerá un sitial de honor que lo diferenciará de aquellos que se resisten a avanzar y de quienes consideran que conocer el origen de las cosas es una pérdida de tiempo.

3. Dichosos los que valoran a la gente, porque ellos serán lideres

Tal y como se propuso en el Congreso Mundial de Recursos Humanos en México celebrado en el año 2002, la visión que han de desarrollar las empresas deberá estar orientada a “volver a la gente” y ello significa el otorgamiento de toda la importancia y el valor que ella posee. Sencillamente sin gente no hay empresa.
Es por ello que aquellos profesionales que desarrollen una sensibilidad verdadera por este concepto, se inclinen a buscar el beneficio de las personas, sin que ello signifique sacrificios exagerados en el manejo del negocio y sepan manejar las competencias y habilidades de la gente para permitirles intervenir en el destino de las organizaciones, terminarán por ser considerados verdaderos líderes circunstanciales y su influencia en el personal generará verdaderos resultados extraordinarios.

4. Dichosos los que tienen conocimiento, experiencia y agregan valor, porque siempre estarán ocupados

El futuro (inmediato) será dominado por aquellos que manejen el conocimiento desde una perspectiva holística, individuos cuya capacidad de multihabilidad y sapiencia les permitirá moverse de un escenario a otro garantizando la calidad del producto o del servicio y sin perder la capacidad de innovar.
Este talento humano conocerá lo necesario de todo aquello que está involucrado con su quehacer sin que sea etiquetado como “aquel que hace de todo” pues su experticia estará orientada a una visión específica.

5. Dichosos los que tienen sed de sabiduría, porque nunca serán obsoletos

Cada día se hará más necesario la certificación del conocimiento, no solo de la manera tradicional, a través de los estudios académicos, sino que comenzarán a intervenir de manera directa las organizaciones o colegios existentes en cada ramo, e incluso de forma conexa, pues como ya se señaló los profesionales habrán de incursionar en aquellas áreas relacionadas con su especialidad y por ende habrán de ser certificados en ellas con el mismo nivel de exigencia.
En tal sentido todas aquellas personas que constantemente renueven o profundicen sus conocimientos serán los primeros en obtener y mantener la certificación profesional que los mantendrá actualizados y atractivos para el mercado, sin importar las limitaciones subjetivas presentes en la selección actual, pues para el mundo laboral jamás serán obsoletos.

6. Dichosos los que aprenden de sus errores, porque serán llamados expertos

Administrar los errores será una ventaja competitiva y comparativa para el profesional del nuevo milenio.
El error comenzará a ser visto como una experiencia que exige la puesta en marcha de varias competencias gerenciales: reflexión, capacidad de respuesta, toma de decisiones, planeación inmediata y sensibilidad al riesgo, las cuales difícilmente serán experimentadas con la misma intensidad cuando sólo se ha conocido el éxito.

7. Dichosos los que aceptan los cambios, porque serán siempre pioneros

La habilidad de mantenerse a flote ante las diferentes oleadas que experimentará el profesional del siglo XXI y los siglos venideros, será una competencia envidiable e imitable por la gran mayoría.
Ser pionero es aceptar el reto de la incertidumbre, y el cambio es el resultado de la incertidumbre y viceversa, por ello serán dichosos aquellos que observen con agrado la presencia del cambio, porque serán exitosos en cualquier escenario.

8. Dichosos los que rompen paradigmas, porque construirán un mañana mejor

Aceptar las reglas del juego no significa compartirlas, a veces hay que aprender lo suficiente sobre una regla para poder tener la fortaleza de romperla.
Gracias a aquellos que se han atrevido a decir, hacer y desarrollar lo que ponía en peligro el status que es como se han logrado avances significativos en las ciencias, las artes, las sociedades y las culturas.
Pero romper un paradigma amerita de responsabilidad y criterio. No se puede alterar una regla por simple capricho o mera distracción, pues la onda expansiva que genera un cambio en la visión de las cosas puede crear barreras ideológicas que generen mucho daño o expresiones de libertinaje que terminan por desequilibrar un sistema.
Los paradigmas se rompen para avanzar en la escala evolutiva del pensamiento y la acción, se sabe que se ha hecho lo correcto cuando el resultado de la alteración genera bienestar en quienes lo experimentan sin distingo alguno de condición, de lo contrario no se ha roto un paradigma sino que se ha relajado una regla.
El mundo laboral en que se vive actualmente se irá sincronizando de manera perfecta con la vida social del ser humano, esta relación de equilibrio constante requerirá de personas capaces de observar los paradigmas como escalones evolutivos cuya superación generará un estado superior y por ende desaparecerán los elementos que hacen imperfecto y cuestionable el orden presente, es por ello que serán dichosos los que de manera consciente y responsable propongan innovadoras formas de observar, vivir y afrontar el futuro (inmediato) porque demostrarán que ese mañana lleno de caos y destrucción que se suele imaginar estará muy distante de lo que el hombre ha de construir.


http://www.gestiopolis.com/8-habilidades-trabajador-moderno/
SSexo:   Masculino                                                    Edad: 23 años
Nivel de estudios: Profesional                           Actividad: Tecnologías de la información

1)                      ¿Qué habilidades de lectura tiene y requiere para su vida?

Tengo conocimientos de programación y creación de redes que se utilizan para 
desarrollar el software confiable para las personas o cliente y la comunicación de red segura se utiliza para el envío de la información (datos) de un lugar a otro lugar de 
forma segura estos son los tipos de textos que necesito leer.

2)                      ¿Qué habilidades matemáticas tiene y requiere para su vida?

Las habilidades matemáticas  son necesarias para la vida es la aptitud de matemáticas. Nos ayudará a resolver el problema en toda forma inteligente y rápida

    3) ¿Qué piensa de la necesidad de una capacidad de cambio ante 
la                                     sociedad de Información?
Estamos en un constante cambio donde la tecnología hace parte importante de cómo se mueven los recursos y la educación en todo el mundo, es por ello que se debe estar en un continuo estudio, y estar actualizado en los medios tecnológicos.

¿Requiere de la creatividad hoy para su vida?
lo mío es más sistemáticos en códigos de la red, pero en términos de creatividad creo que es necesaria para hallar mejores métodos de aprendizaje.

4) ¿Para qué utiliza el internet hoy?

 Para poder tener una conexión con mis clientes, además por el uso de mi trabajo 
requiero de este medio que es vital para mi campo profesional.
 
   5) ¿Cómo define su  identidad en su medio profesional hoy?

         Yo soy un ingeniero de software y voy a definir mi identidad en el entorno 
profesional mediante el desarrollo de software sin ningún error en la codificación,
 completar la tarea en el tiempo dado y hacer que mi cliente o cliente feliz con mi 
trabajo.
 
6) ¿Requiere usted la tecnología digital para desarrollar  su profesión     hoy?
 
En mi opinión se necesita la tecnología digital para cambiar una vida a la humanidad a otro nivel de una manera segura. Por ejemplo, yo estaba trabajando en un proyecto para un banco .Ahora cuentas bancarias de servicios web de un día han sido 
recientemente adquirida de forma automática en grandes cantidades por 
bot -programas para evitar estos que estamos utilizando la contraseña basada NAVI y PELÍCULA CAPTACHA de manera que sólo los seres humanos pueden proporcionar 
correcta respuestas mediante la aplicación de la finalización amodal. Este proyecto se llevó a cabo y se ayuda a proteger la cuenta bancaria en línea del cliente contra los 
robots o PIRATAS. TI a mantener la cuenta bancaria a salvo y seguro para acceder, así como para la transacción de un lugar a otro lugar fácilmente, por lo que hacker o los 
robots no pueden implicar en los servicios web en línea. Mi trabajo es escribir una 
codificación para este proyecto y que desarrolló la codificación en Java y JSP . Este 
proyecto ayuda a mantener nuestro dinero a salvo de los hackers .
 
7) ¿Qué habilidades sociales requiere para relacionarse en la sociedad de hoy?

La comunicación es efectivamente requiere de   habilidades necesarias para 
interactuar con la sociedad.
 
8) ¿Ha adquirido habilidades de Auto-aprendizaje utilizando las redes y/o las nuevas 
tecnologías?

 El aprendizaje auto dirigido es un tipo de aprendizaje en el que los alumnos se les 
permiten trabajar en los problemas auténticos y tareas de su propia elección, y todavía se proporcionan apoyo al aprendizaje en el contexto de sus problemas. Hay varias 
otras formas en que la tecnología es compatible con los alumnos en el aprendizaje 
auto dirigido, como los libros electrónicos, YouTube y los REA . Con el  uso de este  yo aprendí sobre la base de datos Oracle desde internet.
 
9) ¿Qué tanto utiliza la fotografía en su vida y cómo la publica en redes sociales?
¿Con que frecuencia lo hace?

La fotografía es un recuerdo y la pasión en mi vida. Las fotos que hice clic se utiliza 
explican todo en esa foto que cualquier título y la respuesta del público serán grandes en las redes sociales 
 
10)  ¿Utiliza usted la tecnología para buscar información geográfica y tener mayor 
movilidad?

Si yo uso la tecnología para encontrar la información y tener mayor movilidad 
geográfica a conocer los detalles de esa zona.

11) ¿Requiere usted de movilidad global para su vida?
Si pienso que para instruirse y para aprender es necesario conocer, como se aplica 
los medios de información en otros lugares y como esto complementa y ayuda en mi 
profesión.